lunes, 24 de octubre de 2011

El gris como exageración de la desintoxicación del rosa

Pensando estuve en lo que, por desgracia, vi. Tenía mucha expectación y mucho que seguir. Tenía poca lógica y poca coherencia, eso sí, mucha creatividad.

Miles de caras de silicona, extensiones, taconazos, músculos, cuerpos ceñidos, maquillaje como protección y gafas de pasta. Por supuesto, preguntas y papeles que confirman los hechos. Entre personas que al principio son amigos, después son enemigos y acaban como conocidos pero diciendo “Adiós guapa”. Después cotillean o mantienen secretos, al menos intentarlo. Y, empiezan y acabar las frases con “preciosa” y “guapa”. Donde la conversación se basa en gritos y en escuchar poco, por no decir casi nada. Se pasan callando al otro y pidiendo respeto. Pero con algo de movimiento, como levantándose o moviendo las manos.

Tardes perdidas ante un caja que evita que coja mi libro. Mis ojos rojos de cansancio no se apartan de los rumores y mis oídos no hacen más que sentir palabras.

En este momento, echo de menos el diálogo, el intercambio de información, el habla. Igual me han engañado y ahora no paro de ver la televisión. Me quedo sin inspiración.

Necesito una dosis de noticias rosas.

Il

Je devais être une reine. Il m'a fait sentir, et aussi, Il m'a donné terrains.

martes, 20 de septiembre de 2011

Dolor al olor

Ojalá supiera la fecha y ojalá no lo hubiera olido. El dolor del olor, volver a sentir la madera seca y añeja, a la juventud. Como se clava en mi cuerpo. Olor al cansancio de no querer probar sábanas nuevas.

Dolor de volver a verle. Olor es en lo que me baso.

Dolor de perderte. Olor de recordarte.

A ti, a cuando te toco el pelo, a cuando te acaricio la espalda y siento que estoy respirando tu piel. Olor a sexo con amor y olor a la ternura de después.

domingo, 4 de septiembre de 2011

A mis niñas

Porque haga lo que haga no es suficiente. Necesita ser más auto-exigente y superarse, no para. Sigue siendo responsable y trabajadora, pero no disfruta de la vida.

Los padres, las amigas y los amigos, quieran o no la han influenciado mucho. Pequeños comentarios indefensos se meten en su conciencia, la conocen y se hacen íntimos.

- Deberías caminar como ella y deberías perder unos quilitos.
- No creo, nose, nose. Tal vez sí. Sí, lo haré. Me sentiré mejor y podré integrarme mejor.
- Eso debes. Y debes buscar un chico o se te pasará el arroz.
- Pero madura, no la escuches, de eso se trata. El no dejar que te influyan, forma parte del proceso de maduración. Descartar lo externo y aceptar tu identidad.

Pues a perder el miedo a la soledad y al fracaso social. Los muros para la ciudad y los castillos. No para su persona, ella puede.Lo único que conseguirá es que se proponga más deberes y retos para acontentar a los otros. ¡No caigas de esta manera!


- Deberías estudiar las misma carrera que tu hermano.

Que la idea preconcebida de otros no sea tu idea. El futuro es tuyo, proponte lo que quieras, sigue tu vocación.

- Deberías comprarte esos pantalones, esos que lleva puesto.

Seguir el prototipo de “la abeja reina” del grupo, algo poco adulto. Sigue al anuncio de coca-cola: para los altos, para los bajos, para los gordos, para los flacos. Usa esos tejanos con la camiseta roja, te comía hasta yo.

- Deberías perder unos quilitos, estarías más guapa.

Las dietas estan para mejorar el aspecto físico y cuidarse (irónicamente, ojo con el orden de las mejorías). Las modelos…las modelos creo que estan para hacernos daño y producen represión en la persona. “Como me gustaría que esos pantalones me quedaran así” o “Qué tetas.”

- Deberías darle un beso y aprovecha a hacer el rol de niña buena en la casa.

La camiseta de futbol para ir por casa, despeinarse, no lavar los platos y seguirá siendo la sexi de cuando se despierta. Una noche inesperada la tiene seguro, ya que no se ha ido con ella porque sí.

- Yo espero ser mucho más, soy ambiciosa. Pero no quiero quedarme sola, por eso salgo mucho a conocer gente. Tal vez el pasado, tal vez el presente. Necesito la aprobación de los demás, que se rían con mis bromas, que me escuchen, que me miren al caminar.

Y dale, como le gusta la lucha interna. Creo que está voz nos sigue a todas. Es momento de que esta vocecilla interior hable con “la Sole”.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Las diosas también rezan


Tan solo levantarse, unas rezan unas oraciones para que el día les sea más leve y duradero. Se sienten escuchadas. Agradecen haberse levantado y dan gracias por haber tenido un día como el anterior.
Se agradece lo que se tenga que agradecer. Y sin rezar? Una simple sonrisa y un gesto solidario, hacen de mí una diosa, de tí y de todas. Una diosa que no acostumbra a decir la palabra gracias.
Otras, en cambio, cruzan los dedos para tener al lado a un chico atractivo y intimar con él. Aliviar tensiones y empezar un día no tan borroso. Aquí la diosa estira la cabeza hacia atrás, abriendo la boca con los ojos entrecerrados, y es el suspiro el que da los buenos días.

martes, 30 de agosto de 2011

¡Qué no se escape!

De todos los caprichos que he podido disfrutar, nunca había tenido uno tan grande. El capricho como amor. Nunca digas nunca. No quiero ser empalagosa y menos pastelosa, pero adoro los mimos. Tener los pies en el suelo ha hecho que encontrara por pura casualidad mi capricho. Ahora es cuando me dirijo a él como amor.

La alegría destaca en mi ser aunque problemas tuviera antes. Es increíble cuando puedo expresar mi alegría, mi cariño y mi comprensión. Dejarse querer. Pero me temo que tengo la tendencia de acomodar mis ideas para que concuerden con las de él.

He llegado a odiar la luz de la luna porque es hermosa y él no está conmigo para contemplarla. De tal manera, que siempre recuerdo como lo conocí.

Despertar con un beso de bueno días, significa el triple o más de lo que uno se puede imaginar. Sentir un abrazo y las caricias de cuando me hago la dormida, no son más que puras palabras que no se asemejan al sentimiento.

Puedo entrever la silueta de su cara entra la luz y la oscuridad del amenecer. Aprovechar los momentos es algo que valoro, así que empiezo a observar su cuerpo mientras vuelve a dormirse. Su cuerpo es perfectamente atractivo a mi gusto. Me lo comía a besos.

Pero tal vez, alguien ha estado enamorado alguna vez, también, y sabe lo que eso significa. Si lo ha estado, no necesito explicárselo; si no lo ha estado, no puedo explicárselo.

lunes, 29 de agosto de 2011

Menú de soporte

¿Te acuerdas de aquella vez que tuve que aguantar un plato de comida porque nadies se ponía de acuerdo en sentarse? ¿Tan lleno estaba el plato?
Recuerdo que tenía tomate de los nervios, lechuga de la tristeza, arroz de estrés, espaguetis de delicadeza, cebolla del odio, zanahoria de la inseguridad y especias de la desconfianza.
Pesaba mucho ese plato. ¿Cómo mis brazos pudieron aguantar ese peso? Podría haberme puesto más fuerte, pero nada.
Lo pasé mal.
Tanto autoimbécil suelto que hay, exacto, aquel que sólo se escucha a sí mismo. No se ponían de acuerdo en sentarse. Debería haber puesto esos tiquets de las carnicería, que ayudan a poner un orden. O tirar el plato al suelo. O convertirlos en flores.
Lástima que esto no lo publique.
A pesar del peso, le faltaba algo a ese odioso plato...claro! no habían huevos duros.
¿Y porqué sigo aguantando el plato?