
domingo, 4 de septiembre de 2011
A mis niñas

sábado, 3 de septiembre de 2011
Las diosas también rezan
martes, 30 de agosto de 2011
¡Qué no se escape!
De todos los caprichos que he podido disfrutar, nunca había tenido uno tan grande. El capricho como amor. Nunca digas nunca. No quiero ser empalagosa y menos pastelosa, pero adoro los mimos. Tener los pies en el suelo ha hecho que encontrara por pura casualidad mi capricho. Ahora es cuando me dirijo a él como amor.
La alegría destaca en mi ser aunque problemas tuviera antes. Es increíble cuando puedo expresar mi alegría, mi cariño y mi comprensión. Dejarse querer. Pero me temo que tengo la tendencia de acomodar mis ideas para que concuerden con las de él.
He llegado a odiar la luz de la luna porque es hermosa y él no está conmigo para contemplarla. De tal manera, que siempre recuerdo como lo conocí.
Despertar con un beso de bueno días, significa el triple o más de lo que uno se puede imaginar. Sentir un abrazo y las caricias de cuando me hago la dormida, no son más que puras palabras que no se asemejan al sentimiento.
Puedo entrever la silueta de su cara entra la luz y la oscuridad del amenecer. Aprovechar los momentos es algo que valoro, así que empiezo a observar su cuerpo mientras vuelve a dormirse. Su cuerpo es perfectamente atractivo a mi gusto. Me lo comía a besos.
Pero tal vez, alguien ha estado enamorado alguna vez, también, y sabe lo que eso significa. Si lo ha estado, no necesito explicárselo; si no lo ha estado, no puedo explicárselo.
lunes, 29 de agosto de 2011
Menú de soporte
jueves, 25 de agosto de 2011
Lo que debería ser un hecho
miércoles, 6 de julio de 2011
lunes, 27 de junio de 2011
Como anillo al pelo
Se trata de quedar bien, de aparentar lo que no encaja con la personalidad. Fingir una confianza inexistente y una amabilidad creada.
Me han engañado. Crecí con películas de animales que hablan, personas azules y árboles que trabajan más que yo.
El final feliz se caracteriza por la poca falta de comunicación o como manera fácil de salir de un asunto.
Oh dios! El asunto.
Las princesas me pedían ser como ellas y los de Star Wars me perseguían. La navidad me ha vuelto materialista, sea Papa Noel, los padres o el gnomo que está a mi lado, tengo regalos.
Es posible que mi imaginación esté alterada, pero prefiero mirar tal pantalla.
“Sí quiero”, y después ser una loba-bragassucias.
“Amigas para siempre”, y después ignorarte como las olivas a mi paladar.
“Nunca haré eso”, y fumar como un ganjaman.
“Ahora me pondré de verdad”, no quiero saber en qué te pondrás.
“Que corta va la chica”, y ser su amiga corta.
Se trata de mirar la caja tonta, se está más guapa sin hablar. Fácil de comprobar.